Música como herramienta de vida

Artículo de opinión

Espero vuestras aportaciones en los comentarios sobre la música  como herramienta de vida cotidiana y especialmente dirigida para algunos sectores.

Ideas salidas de las páginas de los periódicos, que hacen reflexionar sobre los beneficios de un oficio: la música que se convierte en herramienta de vida.

Música como herramienta de vida: el diálogo

Con frecuencia escuchamos “no tengo tiempo” y… ¿es cierto?

Alfredo Vicent (profesor de la UAM y Doctor en Historia y Ciencias de la Música) escribe haciendo referencias a Daniel Barenboim y Manfred Eicher que la sociedad actual se ha quedado sin diálogo perdiendo las facultades de escuchar, preguntar, pensar, argumentar, criticar para construir e iluminar lo oscuro y confuso de procedimientos que ha utilizado la música, desde el principio de los tiempos, hasta hoy capaz de ser la música como herramienta de vida: cuyo ritmo, da orden en el movimiento; la armonía, es la sinfonía de los sonidos y brinda la compensación entre pregunta y respuesta, además de plasmar la concentración, equilibrar el pensamiento y la emoción.

Música como herramienta de vidaEn su artículo, dice una frase para la reflexión y el diálogo, que yo comparto con vosotros, es al final del texto cuando dice “todos podemos escuchar la música, la verdadera escucha nunca será un trámite. Gracias a ella podemos ser mejores, que es tanto como llegar a ser lo que realmente somos”.

Música como herramienta de vida: epilépticos

Christine Charyton afirma que la música como herramienta de vida puede ayudar a las personas con epilepsia, puesto que el 80% de los casos conocidos como apilepsia del lóbulo temporal, se ha investigado durante dos años, en 21 pacientes donde se encontraron niveles más altos de actividades de las ondas cerebrales, cuando los pacientes escuchaban música como herramienta de vida y, que el cerebro lo trataba de manera diferente que el resto de las informaciones que recibía del exterior.

Música como herramienta de vida: el sonido

Los que amamos o vivimos de la música, cualquier ciudadano aficionado a escuchar música o cualquiera que utilice el teléfono como principal herramienta de trabajo, está en riesgo de perder parte de su potencial auditivo.

Y … esto ¿puede perjudicarme? Según la OMS, más de 43 millones de personas, entre 12 y 35 años, sufren de pérdidas auditivas discapacitantes en los países desarrollados por escuchar música a un volumen extremo. Pero ¿sabemos cuánto?

Cualquier aparato reproduce música entre 75 y 136 dB y cualquier auricular con el que alcancemos los 90 dB podemos entender que empezamos a degradar nuestro oído. Como ejemplo, una cortadora de césped, que con apenas 3 horas puede dañar nuestro sentido del oído.

Un inconveniente, donde la música como herramienta de vida, puede ser contraproducente para la salud.

y…. vosotros…. ¿qué opináis?

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